domingo, 22 de abril de 2012

Día 93

Hoy tocaba triatló Terres del Ebre.
3000 metros de natación, 84 km bici y 21 km run.

A las 4:15 de la mañana suena el despertador, duchazo rápido y cogemos la furgo dirección Sant Carles de la Ràpita.

 6:45 llegamos, preparo la bici y la dejo en la zona de transición.
El sol sale por encima del mar, hace frío y viento. No es el tiempo ideal pero se puede soportar.
Me pongo el neopreno y charlo con los demás competidores, soy el único que lleva un neopreno sin mangas. No me preocupa, el agua está fría pero para eso caliento, y una vez empiece a nadar, entraré en calor.

Se acercan las 8:00 y los triatletas vamos saliendo del agua, ya hemos calentado, tenemos nuestros gorros y gafas puestas. Nos vamos deseando suerte unos a otros...

Salida. Empiezo a correr por la arena y me meto en el agua en dirección de la primera de las tres boyas amarillas que marcan el recorrido. Dos vueltas de 1500 metros.

Los primeros 200 metros son un poco caóticos, unos cuantos golpes, pero nada importante. Me cuesta encontrar mi ritmo durante ese tramo, pero a partir de ahí me orienté, encontré mi espacio y seguí adelante con un buen ritmo.

Llegué a la primera boya bastante rápido, tenía frío pero era soportable (bendito surf en el cantábrico). El cuerpo ya me iba solo, yo iba tirando... Llegué a la segunda boya, 1000 metros, me veía bien, aunque seguía teniendo frío y eso me molestaba, no me dejaba estar al 100% concentrado.

De camino a la tercera boya, el sol se escondió tras las nubes, cosa que noté muchísimo. El frío me caló los huesos, seguía nadando pero notaba que no coordinaba los movimientos. No podia pensar, lo único que tenia en la cabeza era "tengo mucho frío". Empecé a marearme y a nublárseme la vista...

Tenía cerca una de las piraguas, me recogió y me sacaron en una zodiac. En la orilla me esperaban los paramédicos, rechacé la silla, quería andar, era una manera de autoconvencerme de que no estaba tan mal. Pensaba volver a nadar, aun tenía tiempo.

Pero ese pensamiento se desvaneció rápidamente, fué levantarme y darme cuenta de lo mareado que estaba, y al llegar a la ambulancia empecé a temblar muchísimo. Me taparon con mantas, subieron la calefacción al máximo...
Vino el médico y me dijo que tenia hipotermia, el corazón me iba a mil y mi temperatura corporal era de 29ºC. Me pusieron una vía en el brazo, vaya aguja... el corazón latía tan rápido que me salió muchísima sangre por el agujero de la vía ya que la presión sanguínea era muy alta (lo que me faltaba...). Por la vía me pusieron suero caliente para aumentar mi temperatura corporal, seguía temblando exageradamente...

Decidieron llevarme al hospital, allí me mantuvieron con más suero, más mantas y más todo. Ya me encontraba mejor, bebí un vaso de leche caliente y comí algo. A medida que mejoraba físicamente, empeoraba anímicamente. Siempre he terminado todas mis carreras... Me daba rabia, queria correr...

Cuando llegué a los 37ºC me dieron el alta, fuimos a comer y después a casa...


Ahora que ya he pensado en todo, puedo decir que saco cosas en positivo. He reflexionado y no tiene sentido que me coma la cabeza por algo que no puedo controlar, la hipotermia si aparece no se va si no es con calor, y en medio del mar con esas temperaturas... complicado. Por otra parte he pensado en el rato que estuve en el mar y no me veo mal, una vez encontré mi ritmo fui bien.

Por último decir que solo me queda entrenar más la natación en el mar (cambia mucho respecto a la piscina) y cambiar el neopreno por uno que tenga mangas...

Me quedo con la experiencia y con lo que he aprendido. Seguiré adelante, es cuestión de levantarse y seguir, seguir y seguir... y no parar.



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