Hoy tocaba correr, he empezado que estaba atardeciendo y cuando terminé ya era totalmente oscuro.
Hay momentos en los que corro y pienso en el Ironman, concretamente en la llegada, aunque a veces pienso en general, en toda la carrera. Pero la mayoria de veces me imagino la meta, en mi mente la he cruzado mil veces, siempre que lo hago pasa lo mismo: un escalofrío me recorre todo el cuerpo, empieza en la nuca, baja por la espalda, llega a las piernas y se queda en las rodillas...
Quién sabe que pasará cuando cruze la meta, lo más probable es que explosione en una mezcla de emociones y sensaciones que nunca podré llegar a describir...
En fin, han sido 22 km en 1 hora y 48 minutos, un ritmo suave, buena carrera. Mañana más, se termina el puente...
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